

Las máquinas se clasifican en máquinas simples y máquinas compuestas.

Las máquinas simples están formadas por una sola pieza o por pocas piezas.
Algunas máquinas simples son: la rueda, el plano inclinado, la polea y la palanca.

Las máquinas simples funcionan gracias a la fuerza de las personas y modifican esa fuerza para facilitarnos nuestras tareas.

La polea es una rueda que se encuentra fija en un punto y alrededor de la cual pasa una cuerda.

La polea nos permite elevar objetos ejerciendo fuerza hacia abajo, es decir, cambia la dirección en la que ejercemos la fuerza.

La palanca es una barra rígida que gira en torno a un punto de apoyo.

Una palanca aumenta la fuerza que aplicamos en su extremo, de modo que es más fácil mover un peso.

El plano inclinado es una rampa que se emplea para levantar objetos.

El plano inclinado nos facilita elevar los objetos, pues es más fácil elevar algo empujándolo por una rampa que levantándolo a pulso.

Las máquinas compuestas están formadas por muchas piezas.
Estas piezas o elementos se llaman operadores.

Algunos operadores que se encuentran en las máquinas son las ruedas, los ejes, las correas y cadenas, los engranajes, los motores y los circuito eléctricos o electónicos.

Los motores producen movimiento y pueden ser eléctricos o de combustible.

Los engranajes son ruedas con dientes que sirven para transmitir el movimiento.
