

Para proteger los ojos es fundamental la higiene. También hay que utilizar luz adecuada para leer y escribir y protegerlos con gafas de sol.
Para revisar la vista debemos acudir a un oftalmólogo.

Para los oídos la higiene también es importante. Además, no hay que meter en ellos ningún objeto porque el tímpano podría dañarse. Los sonidos fuertes son perjudiciales para el oído.

Para tratar enfermedades del oído hay que acudir al otorrino, que también trata problemas relacionados con el sentido del olfato y el gusto.

Para proteger la nariz y el sentido del olfato debemos evitar olores agresivos, como por ejemplo el olor a pintura.

Para proteger la lengua debemos vigilar muy bien la temperatura de la comida.

Para el cuidado de nuestra piel y del sentido del tacto, es muy recomendable ducharse todos los días y protegerse con crema protectora de los rayos del sol.

El especialista de los problemas relacionados con la piel es el dermatólogo.