


Para poder localizar cualquier lugar en la Tierra, las personas han ideado un sistema de líneas imaginarias: los paralelos y los meridianos.
Los paralelos son líneas imaginarias que rodean la Tierra y son paralelas al ecuador, que es el paralelo principal.
El ecuador es el paralelo cero o principal. El ecuador divide a la Tierra en dos mitades o hemisferios: el norte y el sur.
Otros paralelos importantes son el trópico de Cáncer y el círculo polar Ártico, situados al norte del ecuador. Y el trópico de Capricornio y el círculo polar Antártico, situados al sur.

Los paralelos se numeran desde el ecuador hasta los polos, en grados de 0º a 90º.
Los paralelos miden la latitud, que es la distancia que hay entre cualquier punto de la Tierra y la línea del ecuador.

Los meridianos son líneas imaginarias que unen los polos.
El meridiano de Greenwich es el meridiano cero y divide la Tierra en dos mitades o hemisferios: el este y el oeste.

Los meridianos se numeran en grados desde 0 hasta 180 hacia el este y hacia el oeste.
Los meridianos permiten conocer la longitud, que es la distancia que hay desde cualquier punto de la Tierra hasta el meridiano de Greenwich.

Las coordenadas geográficas de un punto de la Tierra, son los valores de su latitud y su longitud.
Las coordenadas geográficas de Madrid son (40º norte y 3º oeste).

El continente europeo está situado en el hemisferio norte. Todos sus puntos tienen latitud norte y la longitud puede ser este u oeste, porque el meridiano de Greenwich lo cruza de norte a sur.
España se localiza en el suroeste de Europa. Tiene latitud norte y la longitud puede ser este u oeste; puesto que el meridiano de Greenwich la cruza cerca de Zaragoza.
