

En el siglo XVI, España se convirtió en un gran imperio. Después, se fue fragmentando poco a poco y España perdió su superioridad en Europa.

El imperio español estaba formado por muchos territorios diferentes: España, los Países Bajos, gran parte de Italia, territorios en el centro de Europa, las colonias americanas y numerosas posesiones en el norte de África.
Además, en 1.580 se añadió el reino de Portugal.


Carlos I fue el primer rey de la dinastía de los Austrias. Nació en Gantes (Flandes) y era nieto de los Reyes Católicos y del emperador de Alemania.
En 1.516, accedió al trono de España y gobernó un gran imperio.

De sus abuelos maternos, los Reyes Católicos, Carlos I heredó los territorios españoles y todas las posesiones de Italia, América y norte de África. Se llamó, como rey de España, Carlos I.

De sus abuelos paternos, los emperadores de Alemania, Carlos I heredó territorios en los Países Bajos, Francia y Alemania. Se llamó, como emperador de Alemania, Carlos V.

Al ser coronado rey de España (1516) no conocía ni la lengua ni las costumbres españolas, y se rodeó de consejeros extranjeros para gobernar. Estos subieron los impuestos ocasionando dos rebeliones: las Comunidades, en Castilla, y las Germanías, en Valencia y Baleares. Carlos I consiguió sofocarlas y decidió nombrar consejeros españoles.

En Europa, Carlos I, luchó contra Francia para lograr la hegemonía en Europa; contra los turcos por el control del Mediterráneo y facilitar el comercio entre España e Italia; y contra los luteranos del centro de Europa.

Decepcionado por el fracaso sobre los luteranos, Carlos I, abandonó el trono y se retiró al monasterios de Yuste, en Cáceres, donde murió.


En 1.556 comenzó el reinado de Felipe II, sucesor de Carlos I. Gobernaba el imperio más extenso de su época. Para poder mantenerlo se enfrentó a numerosos problemas. Primero derrotó a Francia, después venció a los turcos en la batalla de Lepanto.

Los Países Bajos se sublevaron y las provincias del norte se declararon independientes, Felipe II no lo aceptó y comenzó una larga y costosa guerra, Inglaterra apoyó a los rebeldes y Felipe II envió la Armada Invencible, una poderosa flota que fue derrotada en 1.588.

Durante el reinado de Felipe II, España se empobreció por la disminución del oro y plata que llegaba de América y los enormes gastos ocasionados por las guerras.
En el siglo XVI España se convirtió en la primera potencia del mundo. Los reyes Carlos I y Felipe II gobernaron un imperio que se extendía por Europa, América, África y Asia.


El rey dirigía el ejército, declaraba la guerra y firmaba la paz, organizaba las instituciones y establecía los impuestos. En esta labor le ayudaban muchos consejeros. El rey tenía mucho poder pero estaba limitado por algunas instituciones. La más importante eran las Cortes.

En 1.561, Felipe II fijó la capital de su imperio en Madrid.
Aquí instaló el gobierno y la corte, es decir, las personas que acompañaban a los reyes.