

Hasta el siglo XV, los europeos solo conocían Europa, el norte de África y una parte de Asia. En este periodo se produjeron grandes avances en la navegación, con el invento de la brújula, la carabela y mejores técnicas en la elaboración de mapas.

En el siglo XV, muchas personas creían que la Tierra era plana. Pero Cristóbal Colón, un marino genovés, estaba convencido de que era redonda y, por ello, pretendía llegar a Asia atravesando el océano Atlántico y navegando hacia el oeste, en vez de bordear África.

En 1.492, los Reyes Católicos financiaron la expedición de Cristóbal Colón.
El 3 de agosto de 1.492, Colón partió con dos carabelas y una nao del puerto de Palos de la Frontera (Huelva).

El 12 de octubre, dos meses más tarde, vieron tierra. Colón creía que había llegado a Japón pero en realidad había llegado a una isla del mar Caribe.

Colón murió creyendo que había llegado a Asia. Años después, un navegante italiano llamado Américo Vespucio demostró que aquellas tierras no formaban parte de Asia, sino que pertenecían a un nuevo continente, que llamaron América.

El descubrimiento de América tuvo grandes repercusiones:
- España conquistó casi toda América y se convirtió en el imperio más poderoso de Europa gracias a las riquezas de las nuevas tierras.
- El comercio mundial creció mucho. De América llegaba oro y plata.

- Llegaron nuevas plantas y productos, como la patata, el tomate, el tabaco y el cacao.
- Se despertó el interés por los viajes y se amplió el conocimiento sobre flora, fauna y geografía.
- Los españoles extendieron en América el castellano y la religión católica.