

Los diferentes elementos del relieve y las distintas actividades humanas ocasionan distintas formas del paisaje.

Distintas formas del paisaje: el paisaje de interior, el paisaje mediterráneo, el paisaje atlántico y paisaje canario.

Los paisajes de interior se extienden por el centro de la península ibérica.

El paisaje ha sido transformado por la agricultura y la ganadería.

Los pueblos están en medio de los campos de cultivo y hay grandes ciudades: Madrid, Zaragoza y Valladolid.

Entre los elementos naturales destacan las llanuras de la Meseta Central y de la depresión del Ebro y las montañas que las rodean.

La vegetación natural se ha sustituido por campos de cultivo.
Tiene clima mediterráneo de interior, con pocas lluvias y temperaturas extremas.