

La historia es la ciencia que investiga el pasado de las personas y de las sociedades humanas.

Los historiadores necesitan la colaboración de otros científicos, como paleontólogos, arqueológos y geógrafos.

Las fuentes históricas son las huellas del pasado que han pervivido a lo largo del tiempo.
Los historiadores clasifican las fuentes históricas en fuentes escritas, orales, gráficas y materiales.

Las fuentes históricas orales se transmiten por medio de la palabra hablada. Por ejemplo, una leyenda, una canción o un discurso.

Las fuentes históricas escritas se transmiten por medio de la escritura. Por ejemplo, un libro, una carta, un diploma o un periódico.

Las fuentes históricas gráficas se transmiten por medio de la imagen. Por ejemplo, una fotografía, una pintura, una película o un mapa.
Las fuentes históricas materiales son los distintos objetos que se han conservado a lo largo del tiempo. Por ejemplo, una herramienta, un vestido o un edificio.

Los historiadores se enfrentan a numerosos enigmas cuando realizan una investigación. Para resolverlos tienen que analizar e interpretar las fuentes antes de elaborar una conclusión.

Los historiadores formulan preguntas, buscan fuentes históricas, estudian esas fuentes históricas y obtienen una conclusiones.