

Muchas acciones de las personas pueden deteriorar los paisajes.
Entre las causas que deterioran los paisajes están la contaminación, la deforestación y la construcción excesiva.

La contaminación se produce por el uso de sustancias dañinas para las personas y la naturaleza. Se puede contaminar el suelo, el aire o el agua.

Algunas actividades humanas son la causa de la contaminación como el humo del tráfico y la industria que contamina el aire o los residuos de fábricas y las aguas residuales que contaminan las aguas y los suelos.

La deforestación es la pérdida de los bosques. Se produce por la tala excesiva de los árboles para aprovechar su madera, para construir o para cultivar otras plantas en su lugar.

Con la deforestación se pierden la vegetación y la fauna que vive en ese lugar. Además, el suelo queda desprotegido, la lluvia y el viento lo arrastran y el paisaje se deteriora aún más.

Las personas construimos en el paisaje para poder vivir en él. Sin embargo, en ocasiones se llega a construir tanto que se deterioran los paisajes.

Algunas veces se destruye un bosque para construir una carretera o se deteriora la costa con muchos edificios, urbanizaciones u otras construcciones.

Las personas cada vez son más conscientes de la necesidad de proteger la naturaleza y los paisajes. Por eso, toman medidas
para reducir la contaminación.

Los paisajes se protegen mediante leyes y la declaración de espacios naturales protegidos y medidas de reducción del consumo de los recursos.

Algunas medidas son el reciclado de basuras, la disminución del consumo de energía y de agua, la instalación de filtros en las chimeneas o el depurado de las aguas de las fábricas.