

La agricultura es la actividad que consiste en el cultivo de la tierra para obtener productos vegetales, como el algodón o los tomates.
Las personas que se dedican a la agricultura son los agricultores.

Algunos productos agrícolas pueden ser utilizados directamente por los consumidores, como las frutas y las verduras; o se pueden transformar en las fábricas, como el algodón o la remolacha azucarera.

El agricultor tiene que realizar varias tareas para obtener una cosecha:
- Arar, regar y abonar la tierra.
- Plantar o sembrar las semillas y fumigar las plantas.
- Recolectar las cosechas.

Los cultivos se clasifican en dos grupos:
- Los cultivos de secano.
- Y cultivos de regadío.

Los cultivos de secano crecen con el agua de la lluvia.
Los principales cultivo de secano son: la vid, el olivo y los cereales, como el trigo y la cebada.

Los cultivos de regadío necesitan mucha agua para crecer y deben regarse con el agua de acequias y canales.
Son cultivos de regadío: las hortalizas, los frutales y algunos cereales, como el arroz y el maíz.

El agua que necesitan los cultivos de regadío se acumula en embalses y balsas o se extrae de pozos. Una vez que esa agua llega por canales a los campos de cultivo, se utiliza para regar las plantas.

Hay varios tipos de riego: Riego por surcos, riego por aspersión y riego por goteo.

Los agricultores trabajan con máquinas como los tractores y las cosechadoras que ahorran tiempo y esfuerzo. También utilizan abonos y fertilizantes para mejorar las cosechas.

En la actualidad se utilizan mucho los cultivos de invernadero, que permiten obtener más productos y de mejor calidad y sistemas de riego por goteo, que ahorra mucha agua.

La explotación forestal consiste en obtener recurso de los bosques.
El principal producto obtenido es la madera y el corcho.

Para que los bosques no desaparezcan debemos plantar otros árboles nuevos donde se corten.