

El hábitat es el conjunto de condiciones ambientales que existen en un lugar del ecosistema en el que habita una especie. Ese sitio es el más adecuado para cubrir las necesidades vitales de la especie.

Cada ser vivo tiene unas necesidades diferentes y habita en el lugar donde puede satisfacerlas. Las ranas viven en lugares húmedos y los camellos viven en los desiertos.

Los seres vivos están adaptados al medio en el que habitan. Allí pueden satisfacer todas sus necesidades.

Por ejemplo, en el desierto los factores del medio físico más determinantes son la escasez de agua, la temperatura y la pobreza del suelo. Por tanto, en estos lugares pueden vivir pocas plantas y pocos animales, como los cactus y las ratas del desierto.

Los seres vivos también modifican el medio físico. Así muchos animales excavan galerías en el suelo y contribuyen a airearlo y transformarlo. También las plantas con sus raíces pueden desmenuzar las rocas y evitar la erosión del suelo.

En un ecosistema los seres vivos se relacionan con el medio en el que habitan y con otros seres vivos con los que conviven.

La principal relación entre los seres vivos es la alimentación. Otras relaciones son el mutualismo, el comensalismo, el parasitismo y la competencia.



