

La corriente eléctrica consiste en el movimiento ordenado de cargas eléctricas por un material.
Las cargas que se mueven por los aparatos eléctricos que usamos a diario son las cargas negativas.

Las cargas de una corriente eléctrica transporta energía, a la que llamamos energía eléctrica.
La energía eléctrica puede transformarse en otras formas de energía, como la luz, el sonido, el calor o el movimiento.

La corriente eléctrica no circula igual por todos los materiales.
Según su comportamiento con la corriente eléctrica, los materiales pueden ser: conductores o aislantes.



En función del sentido en que se mueven las cargas eléctricas a través de los materiales conductores se diferencian dos tipos de corriente eléctrica: la corriente continua y la corriente alterna.

En la corriente continua, las cargas eléctricas siempre circulan en el mismo sentido. Un despertador de pila.


Cuando las cargas eléctricas circulan por un material conductor, pueden producir diversos efectos: caloríficos, luminosos, sonoros, magnéticos y mecánicos.