

Los alimentos naturales (frutas, carne o verduras) y los elaborados (pan, embutidos…) deben de estar en buen estado al consumirlos. Por este motivo, debemos cuidar su conservación.

Conservar un alimento consiste en prepararlo de forma que pueda ser consumido durante mucho tiempo.
Existen muchos métodos de conservación de alimentos: el calor, el frío y los conservantes.