

Igual que el resto de los seres vivos, los animales realizan las funciones vitales de nutrición, relación y reproducción.

La función de la nutrición permite a los animales transformar los alimentos que comen y el oxígeno que respiran en energía y en materiales de construcción o nutrientes.

Los animales toman alimentos que proceden de otros seres vivos. Según cómo sea su alimentación los animales se clasifican en carnívoros, herbívoros, omnívoros y detritívoros.

La función de relación permite a los animales adaptarse al entorno y conocerlo, y comunicarse y relacionarse con otros seres vivos.
Los animales reciben información mediante los órganos de los sentidos. El cerebro capta esa información y da una respuesta adecuada.

La reproducción permite a los animales tener descendencia, es decir, crías semejantes a ellos. La mayoría de los animales se reproducen sexualmente, y pueden ser ovíparos o vivíparos.