

La función de reproducción consiste en tener descendientes.
Las personas tienen reproducción sexual y son vivíparas.

Las personas tienen reproducción sexual, es decir, deben intervenir dos personas de distinto sexo, una mujer y un hombre.
Los hijos heredan características del padre y de la madre y se parecen a ambos.

Por su reproducción, las personas son vivíparas, los descendientes comienzan a desarrollarse en el interior del cuerpo de la madre. Este proceso dura alrededor de nueve meses, hasta que nace el bebé.

La reproducción se realiza gracias a los aparatos reproductores masculino y femenino. Cada uno de ellos tiene unos órganos diferentes.

Los aparatos reproductores alcanzan su pleno desarrollo y su capacidad para participar en la reproducción durante la adolescencia.
