

Un ecosistema es el conjunto de seres vivos que viven y se relacionan en un medio físico. Un río, una charca o un bosque.

Un ecosistema está formado por elementos bióticos y elementos abióticos.


Los elementos bióticos son los seres vivos del ecosistema.
Los seres vivos son los animales, las plantas y los seres microscópicos.

Los elementos abióticos forman parte del medio físico del ecosistema.
Son la temperatura del aire y del agua, la cantidad de sales del agua, el tipo de suelo, las rocas, la humedad, el viento…

Una especie es un grupo de seres vivos con características parecidas que son capaces de reproducirse entre ellos y de dar descendencia fértil. Un olivo o un conejo.

Una población es el conjunto de seres vivos de la misma especie que viven en la misma zona. Encinar o rebaño de vacas.

Una comunidad está formada por todas las poblaciones de animales, plantas, y otros seres vivos que viven en ese lugar.

Existen muchos ecosistemas diferentes en la Tierra, como el desierto, el bosque, los océanos, etc. La suma de todos los ecosistemas de nuestro planeta forma la Biosfera.

Los seres de la misma especie se relacionan para conseguir alimento, reproducirse, cuidar de las crías o protegerse de los depredadores.

La depredación, el parasitismo o el mutualismo son ejemplos de relaciones entre individuos de diferentes especies.

Cuando un individuo de una especie animal caza a otro individuo para subsistir.
Ejemplo: el león es depredador de las gacelas.

Relación entre dos seres vivos, en la cual uno de los participantes, el parásito, depende del otro y obtiene algún beneficio.
Ejemplo: Pulgas, piojos que se alimentan de la sangre de otros animales.

Relación entre individuos de diferentes especies, en donde ambos se benefician.
Ejemplo: La polinización que llevan a cabo insectos, los cuales a cambio de esparcir el polen de flor en flor se alimentan del néctar que éstas producen.