

Los animales terrestres viven y se desplazan sobre tierra firme y respiran el oxígeno del aire, la mayoría mediante pulmones.
Los animales arborícolas viven casi siempre en los árboles y se desplazan por sus ramas. Las ardillas o los monos.

Las aves, los murciélagos y muchos insectos se desplazan volando mediante sus alas. El águila, el jilguero y las mariposas.

Muchos animales caminan, corren o saltan con sus patas. El ciervo, el conejo o la perdiz.

Las serpientes carecen de patas y se desplazan reptando, es decir, arrastrándose por el suelo. La víbora, el batardo o la culebra de escaleras.

Numerosos animales pequeños viven en galerías bajo el suelo. El grillo, la lombriz, las hormigas o el topo.