

Los materiales pueden estar en tres estados diferentes: sólido, líquido y gaseoso.

Al igual que ocurre con el agua, algunos materiales cambian de estado al calentarse o al enfriarse.

Hay materiales, como los metales, que cuando se calientan aumentan de tamaño, es decir, se dilatan. Si los dejamos enfriar, recuperan su tamaño normal.

Algunos materiales, como la madera o el papel, arden. Cuando se queman, se transforman en otras sustancias.

En ocasiones mezclamos materiales para obtener otros diferentes.
Por ejemplo, el hormigón está compuesto por cemento, arena, agua y piedrecillas.